Dentro de la Tradición Lakota, pueblo originario de América del Norte, se encuentran una red de conceptos compleja en la que mitos, rituales y ceremonias conforman el corpus cultural que participa en la construcción y mantenimiento del pueblo.

“Aún estamos lejos de conocer las dimensiones y ramificaciones de nuestras ilusiones etnocéntricas…muchos están buscando con sinceridad a los tipos de modelos que se encuentran representados por los Indios Americanos.”
Joseph Epes Brown, La Pipa Sagrada: Alce Negro sobre los 7 Ritos sagrados Oglala Sioux

Mitákuye Oyás’iŋ
Para los Lakota existe un concepto esencial denominado Mitákuye Oyás’iŋ (que se traduciría como: “todo se encuentra relacionado en el círculo de la vida”) y representa la profunda interconexión que subyace en la existencia. Es el núcleo de Verdad que se viste de símbolo en el arte de las culturas tradicionales de todos los tiempos.

Según esta visión no hay dicotomía entre el mundo físico y el mundo espiritual, sino que se considera que el Universo es una entidad ordenada y compuesta por elementos interrelacionados:

Lo sagrado de la relación es uno de los aspectos fundamentales, dado que la totalidad de la creación es esencialmente Uno, todas las partes de la totalidad se encuentran relacionadas (…) todas las relaciones en la tierra simbolizan la gran y verdadera Relación que existe siempre entre la Humanidad y el Gran Espíritu, o entre el Ser Humano y la Tierra.

Este tejido relacional implica una interdependencia universal que forma los cimientos de un modo de “estar y actuar” en el mundo.

Wakantanka Unšimala Ye: Suplicar al Gran Misterio
Wakantanka (a menudo traducido como el Gran Misterio o Gran Espíritu) es la encarnación de lo Sagrado que rige al Universo así como la representación de la energía vital que subyace todos los seres del mundo Lakota:

Debajo de la superficie del universo físico hay un poder espiritual misterioso que no se puede describir en imágenes humanas y que debe permanecer para siempre como ‘Gran Misterio’ (…) El mundo físico está tan repleto de vida y personalidad que los seres humanos aparecen como una especie menor con mucha necesidad de ayuda de otras formas de vida.

Cuando el ser humano se dirige directamente al Wakantanka, sea para rezar, dar gracias o curar; pide ante todo que se le demuestre piedad, y sus solicitudes admiten el hecho de la finitud humana.

Vemos este sentimiento expresado con claridad en el siguiente texto que se interpreta como parte del Canto de apertura de la Danza de Sol. Esta es la ceremonia religiosa más importante para los Lakota así como para todas las tribus de la llanura de los Estados Unidos, donde los participantes entran en estados alterados de conciencia a través de la danza, el ayuno ritual y auto sacrificio como plegaria por todos los seres del Universo:

Wakantanka unšimala ye.
Wani kta ca lecamun welo.

Wakantanka ten piedad de mí.
Hago esto para poder vivir.

Estas oraciones sagradas son quizá las más repetida de todos los cantos Lakota. La profunda humildad que revelan es una actitud esencial para aquel que busca el conocimiento a través de la Revelación sagrada, como en el Rito iniciático Hanblecheyapi.

Haŋblečeya
Según la cosmovisión Lakota, fue la voluntad de Wakantanka que hizo que un animal se convirtiera en persona para entregar la Pipa sagrada, y junto con ella las enseñanzas de los 7 Ritos sagrados que forman la base de la vida religiosa y ceremonial. Dentro de estos Ritos, el Haŋblečeya o Hanblecheyapi, que Alce Negro describe en inglés como Crying for a Vision (Llorar por una Visión) abarca al Vision Quest como parte de un camino de autoconocimiento. Éste se basa en la búsqueda de una revelación y encuentro con Wakantanka. Si el Rito resulta exitoso, entonces el iniciado obtendrá el Conocimiento que lo orientará a su misión personal durante el curso de su existencia.

Tradicionalmente, el Rito se lleva a cabo en solitario por el iniciado y únicamente bajo el consejo de un Wichasha Wakan (hombre de conocimiento) quien lo guía (ya que el proceso de iniciación es secreto e implica peligros). Finalmente el iniciado se refugia sólo en la naturaleza durante varios días (absteniéndose del sueño y sometiéndose al ayuno ritual) para suplicar al Gran Misterio y esperando recibir la visión sagrada.

El Rito se realiza por diferentes razones: para buscar la sanación de alguien enfermo, valentía para enfrentar un desafío importante, o simplemente para agradecer. Pero en su esencia, se trata de la búsqueda de Revelación sobre la Conexión Sagrada que rige la existencia (esa conexión manifiesta en Mitakuye Oyasin):

[Llorar] nos ayuda a comprender nuestra unidad con el Todo, saber que todos los seres son nuestros parientes; y rezamos en nombre de todos ellos a Wakan-Tanka para que nos otorgue conocimiento.

En el Hanblecheyapi el iniciado se acerca a Wakan-Tanka, abriéndose así a la experiencia de lo que está más allá de lo ordinario, persiguiendo una visión que envuelve a todos sus sentidos provocando su transformación personal a través del contacto con lo Sagrado.
Artículo basado en la Tesis del año 2018“Hanblecheyapi (En búsqueda de una Visión) La dimensión iniciática del proceso creador en la concepción de Músico Integral desarrollada por la Maestría en Creación Musical, Nuevas Tecnologías y Artes Tradicionales” de Melissa Hyatt Foss. Trabajo Final dirigido por la Mg. Anabella Enrique y Alejandro Iglesias Rossi para la Maestría en Creación Musical, Nuevas Tecnologías y Artes Tradicionales de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.

Melissa Hyatt Foss es Docente e Investigadora de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Eslutier especializada en Instrumentos Precolombinos así como compositora y solista de la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías desde el año 2012. Oriunda de Vermont, su relación con la Cultura Lakota y otras culturas indígenas norteamericanas data del año 2006.

Fuente y nota completa: Wakantanka Unšimala Ye