Desde 1996 en mi trabajo en centros de adicciones he escuchado sobre los daños ocasionados por las drogas. Entiendo que desde Harry Anslinger (1892/1975), las estrategias se construyen desde objetivos políticos, es decir, la famosa Guerra contra las drogas marcó una época que se está desmoronando luego de años de muerte, violencia y represión, para empezar a centrarse en perseguir el bienestar de las personas.

En 1975 Helen Nowlis en su libro La verdad sobre la droga, describe 4 modelos

El modelo ético jurídico que coloca al sujeto en situación de delincuencia, el modelo médico que lo coloca en lugar de enfermo, el psicosocial que empieza a contemplar un ser sufriente y el más desarrollado, tal vez, sea el que contempla el contexto social en el que se desenvuelve este sujeto usuario de sustancias.

Estos 4 modelos van describiendo los daños que ocasionan las drogas, a saber: pérdida de la libertad, problemas judiciales, pérdida de la salud, muerte de neuronas, disfunciones varias, daños cognitivos conductuales, deterioro psicológico depresión, violencia, o daños en el entorno familiar, deterioro vincular, pérdida de empleos y oportunidades.

Nos dimos cuenta de que el mayor daño que ocasionan las drogas, especialmente la cocaína, es tomarse el presente, o robarse el presente. Ese momento donde está escondida la plenitud de la vida. El mayor tesoro escondido allí donde nadie se preocuparía por buscar.

Los usuarios de cocaína están vacíos de presente, siempre pensando en lo que viene, “una raya más”, o lo que vamos a hacer y luego cuando la caravana concluye, pensar en el pasado y lo que no debería haber hecho, tal vez, “el bajón”.

De esta manera y luego de cierto tiempo de consumo se construye un esclavo encerrado en su propia celda de tiempo, pagando altas sumas de dinero por ello.

Es una app de pensamiento que garantizaría la eficacia de los esquemas de ideas y decisiones, siendo claro que son los que llevaron a la persona a la situación de dolor y sufrimiento. A pesar de ser una cosa obvia para nosotros, la persona cae comúnmente en la trampa de creer que dejando de consumir ya está. Que ahora sus ideas están perfectas. Esta sea quizás, desde nuestro punto de vista, una de las mayores causas de recaídas en adicciones.

Nuestro trabajo es, hablando en términos informáticos, desinstalar la app, formatear el disco y reiniciar. En la dinámica emocional y vincular hemos comprobado como mejora el rendimiento del sistema de energía, independientemente de la historia personal, edad, tiempo de consumo u otras variables.

La persona enfocada en su presente, puede administrar su energía de otra forma y utilizarla en el momento necesario. No cuando en su mente cree que algo puede pasar o lamentarse por algo que ya pasó.

En nuestra experiencia en El Emilio trabajamos mucho con la meditación diaria, entrenando la atención plena, el disfrute de lo simple y natural.

Volver a tomar el presente mediante la respiración y luego desde el acto consciente es la mejor medicina, el antídoto más poderoso frente a las adicciones.

Esta nueva app aplicada a la vida en común de la Contención con alojamiento se afianza y funciona cada vez mejor.

El trabajo posterior es descargar las actualizaciones semanales e instalar un buen antivirus para que este renacer no corra riesgos innecesarios.