El temazcal es un ritual perteneciente a la medicina tradicional empleada por los pueblos emplazados de Norte a Sur de la Cordillera de Los Andes.  Se realiza dentro de una estructura circular construida, por lo general, con ramas de sauce. En el centro se cava un pozo, que simboliza el útero materno, o el útero de la Madre Tierra, donde se ubicarán piedras volcánicas calientes en diferentes momentos del proceso. El temazcal posee una pequeña puerta de ingreso ubicada hacia el Este, y durante el trabajo se cubre con mantas hasta quedar completamente cerrado y a oscuras. Fuera del temazcal, se ubica un espacio sargado, donde se encenderá el Fuego para calentar las piedras. El cuidado del Fuego es una tarea fundamental realizada por la figura del Hombre de Fuego, quien antiguamente, se ocupaba además de proteger y cuidar el temazcal de posibles ataques. El curandero, o la persona encargada de “correr” el temazcal, como se dice habitualmente, será el responsable de iniciar el ritual con una invocación: la Invocación de las 7 direcciones. Invoca la presencia y protección de las energías provenientes de los 4 puntos cardinales, el corazón de la Tierra, el Cielo y el Centro de nuestro corazón.  Luego se procede al ingreso de los participantes de a uno, quienes son sahumados y ungidos con agua florida.

Los elementos centrales que participan de la ceremonia son: 1. los 4 elementos de la naturaleza (Tierra – Agua – Aire – Fuego), 2. Piedras volcánicas calientes, 3. Agua de hierbas medicinales ruda, alcanfor, menta, lavanda, suico),4. Íkaros, 5. Silencio, 6. Quietud. También se sopla tabaco y agua de flores. Antes del ingreso se toma una infusión de chañar, planta medicinal de la zona, que permite detener los pensamientos y enfocarse en el aquí y ahora.

El ritual se desarrolla en 4 Momentos o Puertas. En cada uno se trabaja con la energía esencial de un elemento y una intención. Los participantes tienen la oportunidad de expresar brevemente lo que van sintiendo en cada momento.

Puerta 1: Tierra. Presentación.

Puerta 2: Agua. Encuentro

Puerta 3: Aire. Renuncia

Puerta 4: Renacimiento

El trabajo posibilita una depuración del campo físico y mental, y una conexión con el plano emocional y espiritual.