Un enteógeno es una sustancia vegetal, o una mezcla de varias de ellas, con propiedades psicotrópicas que cuando se ingiere provoca un estado alterado de conciencia.
El término enteógeno deriva del griego éntheos y significa “que tiene un dios dentro“.
La intención del término enteógeno fue la de precisar límites y dejar de considerar a las plantas como “alucinógenas o psicodélicas”.
Se consideró entonces que generalizar de esa forma era impreciso. Que era por demás peyorativo y demostraba un completo desconocimiento de la cualidad de la experiencia del consumo de enteógenos y de su trascendencia antropológica.
Los médicos tradicionales son expertos en el manejo de estos saberes de la naturaleza, respetando un marco ritual, para la sanación de aquellos que lo necesiten.
Entre estas plantas u hongos que se consideran hoy enteógenos se encuentra, entre muchas otras, el peyote, la amanita muscaria y la ayahuasca.