En países como Bolivia es habitual el uso de plantas medicinales. Aunque su efectividad no está probada por la medicina alopática occidental, muchos las usan porque son más baratas y accesibles. La medicina natural debiera de copar el 98% de los tratamientos que recibimos a lo largo de nuestra vida pero por más que sean naturales, los remedios no están exentos de contraindicaciones como cualquier otra sustancia que ingresa a tu cuerpo.