Cerramos otro año, en este caso el décimo desde 2010, de Contención Plena con Alojamiento, un servicio que surgió para brindar nuevas oportunidades en un contexto especialmente adecuado a favor de la vida. Estos primeros diez años conviviendo nos han templado, gratificado, nos han hecho temblar y angustiarnos muchas veces, emocionándonos hasta las lágrimas tantas otras; hoy tenemos la certeza que la salida sólo es hacia adentro.  Ir hacia el fondo de nuestra persona nos acerca a los demás inevitablemente, encontrándonos en nuestros puntos comunes. En nuestra finita humanidad.

En un espacio respetuoso, amoroso, orgánico, eco sustentable, ancestral; donde integramos medicinas y saberes, donde aprendemos juntos, buscando iluminar lo que está oscuro, buscando llegar a la herida, donde duele, donde enferma, ya que es allí donde la vida vuelve a brillar.

Logramos germinar sobre el Modelo de Comunidad Terapéutica la medicina clínica junto con Medicina China, fitoterapia, elaboración de tinturas y cremas, alimentación orgánica y biodinámica, huerta, cultivos de plantas medicinales, psicoterapia analítica individual, grupal y constelaciones familiares, meditación, yoga, temazcales y más. Contamos con 2 Psiquiatras en nuestro equipo para acompañar los casos que lo requieren.

En una sociedad de consumo donde “tener/consumir” parece “ser”, donde muchos se ahogan en adicciones diversas, donde se confunde lo legal con lo saludable y el poder es la droga más preciada; el consumo de cocaína y otras sustancias, transitan en la “normalidad”, Normosis según Pierre Weil, situaciones comunes socialmente aceptadas que causan dolor y sufrimiento.

Las drogas nunca serían una amenaza si no ocuparan espacios centrales de la existencia humana, si uno pudiera encontrarse, perdonarse, aceptarse, vincularse y desarrollarse. Honrando la vida que ha sido dada en las circunstancias que le toquen.

La semilla ya ha sido sembrada, la tierra fecunda, la consciencia está abierta, el reseteo fue hecho; mucho queda por hacer, cuidar, regar, desmalezar, mejorar, reforzar, corregir, crear y sostener.

Por eso deseamos que nuestra forma de caminar se convierta finalmente en el destino.

“El que alguien toque mi vida es un Privilegio, tocar la vida de alguien es un honor; ayudar a que otros toquen sus propias vidas es un placer indescriptible.”

¡Gracias por todo lo compartido en este 2019!

¡¡¡Salud!!!