Allá por el 2005, preocupados por el creciente uso de psicofármacos en los tratamientos de adicciones nos reunimos a soñar otra posibilidad.

Así se creó la Fundación El Emilio un 28 de enero de 2005.

Entonces decidimos aplicar una filosofía natural y cultural a nuestros procesos terapéuticos para que todos aquellos que vivan en nuestro lugar experimenten este profundo contacto con los 4 elementos, tierra, agua, aire y fuego.

Contemplar la dimensión espiritual en los tratamientos, donde sabemos que el espíritu no puede discernir lo que es legal de lo ilegal, sólo habita un cuerpo drogado o no. ¿Cómo tratar un problema de drogas con otras drogas y tener éxito?

El trabajo sin psicofármacos se posibilita con una mayor presencia e interacción del equipo terapéutico, participando de las meditaciones, del yoga, de las actividades de huerta, de la preparación y toma de las plantas, de los temazcales. Este hecho garantiza un vínculo de confianza a partir de la vivencia conjunta.

La estructura se va convirtiendo en el nuevo esquema de “medicación activa” y los cambios son verificables en el sentirse bien, comer bien, descansar, dormir, atravesando así el proceso de abstinencia inicial con la construyendo otro modelo de vida.

Comenzamos a trabajar con supervisión psiquiátrica evaluando los esquemas de medicación de los postulantes, y luego a reducirlos progresivamente, al mismo tiempo que se administraba nuestra “medicación”, meditación, yoga, psicoterapia, espacios no verbales, trabajo de huerta, comida orgánica, temazcales, salidas al río.

El no poner el acento en las drogas posibilita buscar el significado de la vida, al explorar la función que se le está dando al consumo, se podrá descubrir la herida a sanar, tomando de este modo una posición activa dentro del proceso, siendo responsable de su vida.

Con los años fuimos afinando los dispositivos, ganamos experiencia y mejoramos las prestaciones, lo que nos permitió se reconocidos por el Ministerio de Salud de la Provincia y luego ser incluidos en el Registro Nacional de Prestadores de Salud de la Nación. Esto nos llevó a convertirnos en prestadores de la Secretaría Provincial de Prevención y Asistencia de las Adicciones de Córdoba.

Esta responsabilidad de cuidar, compartir e integrar la medicina de los abuelos con los avances de la ciencia y la tecnología es el gran desafío para los próximos 15 años de El Emilio, defendiendo esta posibilidad de tratar la problemática de las adicciones sin drogas, revalorizando lo ancestral y cultural; protagonizando al hombre y su consciencia de si mismo.

Sanando los cuerpos, cuidando las almas y brillando los espíritus.

¡¡¡Gracias!!!